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Finanzas

Qué es la amortización y por qué es relevante calcularla

August 30, 2023

En el ámbito financiero, existen numerosos conceptos y términos que son fundamentales para comprender y gestionar eficientemente las finanzas, tanto a nivel empresarial como personal. Uno de estos conceptos es la amortización, una herramienta clave en el cálculo financiero que permite evaluar y distribuir en el tiempo el coste de un activo. 

En este artículo, exploraremos en detalle qué es la amortización, su importancia y relevancia en el ámbito financiero, así como su cálculo preciso. 

¿En qué consiste la amortización en un negocio?

En términos sencillos, la amortización es un proceso, generalmente contable, mediante el cual se distribuye el coste de adquisición de un activo tangible o intangible a lo largo de su vida útil. 

Se utiliza para reflejar adecuadamente el desgaste, la obsolescencia y la depreciación de los activos con el paso del tiempo. Esto es especialmente relevante en el caso de los elementos de inmovilizado, es decir, aquellos que son importantes para el desarrollo de la actividad a largo plazo, como una máquina, un equipo informático o un vehículo, entre otros. 

La amortización permite reconocer el gasto de un activo a medida que se utiliza, en lugar de cargar el coste total en el momento de la adquisición.

¿Por qué es importante la amortización?

El cálculo de la amortización es importante por varias razones:

  • Permite reflejar de manera precisa la depreciación de los activos en los estados financieros, lo que brinda una imagen más realista de la situación financiera de la empresa. Esto es esencial para la toma de decisiones informadas por parte de los accionistas, inversionistas y otras partes interesadas.
  • Además, la amortización también tiene implicaciones fiscales importantes. Los cálculos de amortización adecuados pueden ayudar a determinar la carga tributaria de una empresa, ya que los organismos fiscales suelen permitir la deducción de la amortización como un gasto deducible.
  • Permite evaluar el rendimiento de los activos a lo largo del tiempo y planificar la sustitución o renovación de los mismos. El cálculo preciso de la amortización facilita la asignación adecuada de los costes de los activos a los períodos contables correspondientes, lo que ayuda a mantener una visión clara de los gastos y a gestionar los flujos de efectivo de manera eficiente.

Tipos de amortización

Desde el punto de vista contable, existen diferentes tipos de amortización: la amortización de activos y la amortización de pasivos. No obstante, a nivel contable, cuando hablamos de amortización sin decir nada más, nos referimos a la amortización de activos.

Amortización de activos

La amortización de activos se refiere al proceso de distribuir el coste de un activo a lo largo de su vida útil. Los activos pueden ser tangibles, como maquinaria, edificios o vehículos, o intangibles, como patentes, marcas registradas o derechos de autor. 

El propósito de la amortización de activos es reflejar el desgaste, la obsolescencia y la depreciación del activo a medida que se utiliza.

Amortización de pasivos

La amortización de pasivos, por su parte, se refiere al proceso de pago gradual de una deuda o pasivo a lo largo del tiempo. Los pasivos pueden ser un préstamo, una hipoteca, bonos u otras formas de deuda contraída por una entidad financiera. La amortización de pasivos implica realizar pagos regulares que incluyen tanto el reembolso del principal como los intereses correspondientes.

Diferencia entre amortización contable y amortización fiscal

Existen diferencias significativas entre lo que significa la amortización contable y amortización fiscal. La primera de ellas es la que ya hemos explicado en apartados anteriores. En la amortización fiscal, por su parte, el cálculo de la depreciación que se utiliza para propósitos fiscales y determinar la carga tributaria de una empresa. 

En la mayoría de regulaciones tributarias, el gasto de amortización es deducible en el Impuesto sobre Sociedades, pero debe calcularse con arreglo a una serie de criterios y reglas fiscales. Estas reglas pueden diferir de los principios contables y pueden tener tasas de depreciación diferentes, métodos permitidos y períodos de recuperación específicos establecidos por la legislación fiscal.

La propia Agencia Tributaria española tiene tablas de amortización fiscal que las empresas deben respetar en función del elemento patrimonial, como edificios, construcciones o maquinaria, entre muchas otras.

¿Cómo se calcula la amortización de un activo?

Llegados a este punto, vamos a ver cómo se determina la amortización de un activo. El cálculo de la amortización varía según el método utilizado y los activos involucrados.

Sin embargo, en general, se siguen los siguientes pasos:

  1. Determinar el coste del activo: se debe identificar el coste de adquisición del activo, incluyendo todos los gastos necesarios para ponerlo en funcionamiento.
  2. Establecer la vida útil del activo: es necesario determinar cuánto tiempo se espera que el activo sea productivo. Esto puede basarse en estimaciones, experiencia previa o directrices específicas para el tipo de activo. Normalmente, la vida útil de los activos se determina en años o meses.
  3. Calcular el valor residual: el valor residual es el valor estimado del activo al final de su vida útil. Dependiendo del método utilizado, este valor puede ser cero o puede tener un valor distinto.
  4. Calcular la amortización periódica: Utilizando el método de amortización elegido (lineal, acelerada, etc.), se distribuye el coste del activo a lo largo de su vida útil. Esto implica dividir el coste del activo menos el valor residual entre el número de períodos de amortización.

Métodos para el cálculo de la amortización

Existen varios métodos de cálculo de la amortización contable que se utilizan para distribuir el coste de un activo a lo largo de su vida útil. Los métodos más comunes son los siguientes.

Método de amortización lineal o constante

Es el más simple y utilizado. Consiste en distribuir el coste del activo de manera uniforme a lo largo de su vida útil. La fórmula para calcular la amortización periódica en este método es:

Amortización lineal= (coste del activo - Valor residual) / Vida útil del activo

Método decreciente de porcentaje constante

El método decreciente de porcentaje constante, también conocido como método de amortización acelerada, es un enfoque utilizado para calcular la amortización contable de un activo de manera más rápida en los primeros períodos de la contabilidad y más lenta en los períodos posteriores. 

En este método, se aplica un porcentaje constante más alto sobre el saldo pendiente del activo en comparación con otros métodos de amortización, lo que resulta en una mayor amortización en las etapas iniciales de la vida útil del activo.

Su cálculo es también sencillo. Por un lado, se calcula la tasa de amortización.

Tasa de amortización = 1 / Vida útil del activo

Y, posteriormente, se calcula la amortización periódica:

Amortización periódica = Saldo pendiente del activo x Tasa de amortización

El saldo pendiente del activo depende de la amortización realizada hasta ese momento. De manera que, para su cálculo, se debe restar el valor de adquisición del valor de adquisición del mismo.

Método de los dígitos

El método de los dígitos, también conocido como método de amortización de los dígitos de los años o método de la suma de los dígitos de los años (SDA), es otro de los enfoques utilizados para calcular la amortización contable de un activo. 

En el método de los dígitos se asigna una mayor cantidad de amortización en los primeros años y una menor cantidad en los últimos años para el cálculo de las cuotas.

Para su cálculo, se utilizan los siguientes pasos:

  1. Determinar la vida útil del activo: identifica la vida útil estimada del activo en términos de años. Por ejemplo, si un activo tiene una vida útil de 5 años, se utilizará este número para el cálculo.
  2. Calcular la suma de los dígitos de los años: suma los dígitos correspondientes a los años de vida útil del activo. Por ejemplo, si la vida útil es de 5 años, la suma de los dígitos sería 1 + 2 + 3 + 4 + 5 = 15.
  3. Calcular la amortización periódica: en cada período contable, se utiliza la siguiente fórmula para calcular la amortización periódica:

Amortización periódica = (Vida útil - Año actual + 1) / Suma de los dígitos de los años x (coste del activo - Valor residual)

Donde el "año actual" representa el número de años transcurridos desde el inicio de la vida útil del activo.

Ejemplo del cálculo de la amortización de un activo y su contabilización

Imagina que la empresa “Soluciones de Tesorería SL” compra un nuevo equipamiento informático en el ejercicio 2X23 cuyo coste de adquisición se calcula como la suma de los siguientes conceptos:

  • Coste inicial de los ordenadores (incluyendo impuestos): 25.500 €.
  • Transporte: 2.300 €.
  • Distribución: 1.000 €.
  • Instalación de los ordenadores y licencias: 2.800 €.

En total, el coste de adquisición, que se utilizará como la base para la determinación de la amortización contable, es de 31.600 euros.

Se estima que este equipamiento informático tenga una vida útil de 5 años, y el valor residual es de 0 €, es decir, una vez terminada su vida útil, ya no puede ser reutilizado.

Utilizando el método lineal, y con un cálculo mensual, la amortización arroja el siguiente cálculo:

Amortización = 31.600 / (12x5) = 526,67 euros.

Es decir, mensualmente, la empresa debe amortizar un total de 526,67 euros por este activo, que es la cuota que se debe contabilizar en las cuentas correspondientes. Desde el punto de vista de la contabilidad, y siguiendo el Plan General Contable (PGC):

Por la adquisición del activo, si se paga al contado:

Por la amortización del equipamiento informático, de manera mensual, durante esos 60 meses, se debe realizar el siguiente asiento contable:

Al cabo de los 5 años, una vez consumida la vida útil del elemento de inmovilizado, se da de baja finalmente el equipo:

Conclusiones

En conclusión, la amortización es un concepto clave en el ámbito financiero que se refiere a la distribución sistemática del coste de un activo a lo largo de su vida útil. Es un proceso contable que refleja el desgaste, obsolescencia u agotamiento de los activos en los estados financieros de una empresa.

Toni
Berga
Co-founder @ Embat
Toni Berga, cofundador de Embat, cuenta con una trayectoria profesional de más de una década en J.P. Morgan, donde desempeñó el cargo de director ejecutivo en el área de banca de inversión y banca comercial para empresas familiares en España y el Reino Unido.

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