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Gestión de tesorería

Tecnologías digitales al servicio de la tesorería

April 4, 2023

Ganar agilidad se ha convertido en un reto para las organizaciones, alcanzable gracias a la tecnología y la digitalización de procesos. Tesoreros y equipos financieros deben dirigir su operativa hacia la conectividad con plataformas tecnológicas que abren la puerta a soluciones digitales para revolucionar la tesorería corporativa. 

Necesidades

En la actualidad, para ahorrar tiempo, ganar en eficiencia, minimizar errores manuales y aportar mayor valor estratégico al negocio los equipos financieros demandan satisfacer cinco grandes necesidades: 

  1. Visibilidad global, integración y centralización de las posiciones de caja y deuda.
  2. Gestión de la tesorería corporativa en tiempo real.
  3. Automatización de procesos financieros. 
  4. Disminución del uso de documentación bancaria no estandarizada.
  5. Protección contra el fraude.

En todas ellas, como telón de fondo está la agilidad. Rapidez para adaptarse, satisfacer al cliente o resolver problemas. Una ventaja competitiva que pasa por un mismo vector: la tecnología.

Tesoreros y financieros deben redireccionar la tradicional operativa de trabajo, apoyada en sistemas estancos que no ofrecen conectividad, como hojas de cálculo y ficheros estandarizados de la Norma 43, hacia la conectividad con plataformas tecnológicas al calor de PSD2 que ofrezcan modelos predictivos de liquidez y flujo de caja, poniendo especial énfasis en posiciones transaccionales y exposición a divisas.

Soluciones digitales y tecnológicas

De la mano de la directiva de pagos europea, se abre la puerta a la digitalización de la operativa de los equipos financieros para evolucionar desde las hojas de cálculo a herramientas automatizadas y personalizadas que ofrecen conectividad bidireccional en tiempo real a través de APIs con los ERPs y bancos y con plataformas en la nube y que da acceso a tecnologías al servicio de la tesorería:

  • Cloud. Hoy por hoy, no se puede hablar de digitalización sin la conectividad en la nube. Cualquier nuevo habilitador tecnológico pasa por este espacio, cuyo modelo de acceso bajo suscripción por uso democratiza la digitalización, ya sea acceso para la modalidad PaaS (plataforma), IaaS (infraestructura) o SaaS (servicio). Este último se presenta como el más demandado, ya que abre la puerta a software inteligente de última generación. De hecho, año tras año, los informes de la consultora Gartner3 reflejan que el software como servicio es el acceso es el de mayor volumen, alcanzando los 176.622 millones dólares en 2022 en todo el mundo, un 16% más que en el ejercicio anterior (solo referido a la nube pública).
  • Artificial Intelligence y Machine Learning. Los software de inteligencia artificial y su versión de aprendizaje automático ya están demostrando su enorme potencial, aún por desarrollar y explotar en buena parte del tejido empresarial. Como su nombre indica, esta tecnología se apoya en el aprendizaje de las computadoras a través de procesos automatizados ejecutados repetidamente. De este modo, se van identificando patrones de comportamiento que permiten a los sistemas anticipar respuestas y ofrecer soluciones automatizadas. Estos desarrollos tienen un gran potencial para incrementar la productividad de los equipos financieros, liberan a estos de tareas administrativas, rutinarias, de poco valor añadido para permitirles focalizar su actuación en impacto estratégico y operativo. Según Statista4, los ingresos del mercado de software de IA se duplicarán en 2025, alcanzando casi 120.000 millones de dólares en todo el mundo.
  • Big Data. El dato es comúnmente llamado “petróleo de las empresas”. Hasta no hace muchos años, no existían herramientas eficientes para recabarlos de manera automática, dando objetividad y fiabilidad a los mismos. Ya existen soluciones que los identifican, automatizan y almacenan en tiempo real y sin errores humanos, según unos parámetros para posteriormente analizarlos con los programas de inteligencia artificial. El gasto mundial en soluciones de Big Data y Analítica de Datos ya es de 215.700 millones, según IDC5.
  • Data Analytics. Cuando los datos se ponen al servicio de equipos financieros y analíticos, la toma de decisiones se agiliza al disponer de métricas e indicadores fiables que ayudan a entender que sucede en la empresa y proyecciones a futuro. Los datos recopilados, se cruzan de forma histórica con datos presentes para tener una imagen fiel del negocio y poder prospectar miradas hacia el futuro en forma de prevención y prescripción de respuestas inteligentes. Con esta analítica conseguimos una visión holística de la actividad, sabemos, en un primer estadio, lo que está pasando con un análisis descriptivo de la actividad; en un segundo nivel, plataformas de diagnóstico nos informan si existen posibles problemas; un tercero, predice la probabilidad de que ocurra alguna incidencia, siendo así capaces de solucionar antes de que ocurra; y un último escalón nos prescribes de soluciones ante lo que los datos nos indican.
  • Blockchain. Si bien la adopción en la tesorería corporativa es limitada y poco tangible por el momento, existe una gran corriente de nuevas soluciones basada en tecnologías descentralizadas como Blockchain que directa o indirectamente tendrían un gran impacto en los procesos actuales de flujos monetarios. Dichas soluciones defienden un modelo de ejecución más ágil y proponen soluciones novedosas para el intercambio de flujos con terceros, procesos automatizados de cobros y pagos y sistemas inteligentes de optimización de liquidez. Todo ello gestionado de forma descentralizada, sin intermediarios, y donde una de las principales ventajas que exponen es la mayor trazabilidad de flujos a partir de los contratos inteligentes basados en Blockchain. Según otro estudio6 de PwC, esta tecnología tiene un potencial de hacer crecer el PIB mundial en 1,76 billones de dólares en 2030.

En un mundo en el que todo sucede de forma vertiginosa, la gestión de la tesorería también debe adaptarse y evolucionar para atender esas necesidades cambiantes de una forma más estratégica, global y ágil. 

Para ello es necesario redireccionar la operativa diaria de los equipos financieros hacia tareas de alto impacto en la estrategia y actividad empresarial, en detrimento de tareas repetitivas, de poco valor añadido y automatizables. La tecnología se posiciona como el medio canalizador para alcanzar este objetivo, ya que permite la conectividad entre sistemas y consolidación de información en tiempo real, la automatización de procesos y la posibilidad de dotar de una mayor relevancia del departamento financiero en sus organizaciones.

Elena
Hita
Equipo Embat

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